Nacional

La mansión de Alito más, de 100 millones no declarada. La mansión de Noroña, 12 millones declarada.

Ahora resulta que Noroña vive en Santa Fe y la Condesa, todo porque tiene una casa en Tepoztlán o mansión como le llaman, resulta que por ello el senador es de clase alta. 

Los mismos medios de comunicación que callaron ante la Casa Blanca de Peña, los excesos de Fox y Calderón, hoy se rasgan las vestiduras.

Noroña, la mansión de Tepoztlán y los golpes desesperados de grupos políticos por buscar una caja china lo hacen y buscan que olviden sus excesos de poder y corrupción. 

De repente, a varios periodistas les dio un ataque de indignación porque, Gerardo Fernández Noroña tendría una bellísima y lujosa mansión en Tepoztlán. 

¡Vaya hallazgo! 

Si uno creyera todo lo que repiten  simultáneamente los medios opositores a la 4ta transformación, que raramente hablan en conjunto, parecería que Noroña vive en una réplica del palacio de Versalles y  pasa los fines de semana desayunando en Mónaco. 

Lo curioso es que ninguno de estos comunicadores indignados presenta documentos, pruebas o algo más sólido; es claro que reciben una instrucción de alguien que busca desestimar el crecimiento del morenista. 

Pero claro, cuando se trata de pegarle a Noroña, la regla es simple: todo se vale. 

Y ahí van, muy ofendidos, a defender al pueblo, desde sus cómodos sillones, con sus pantallas de 100 pulgadas, su coñac y botanas, lo digo por una vivencia propia que me tocó ver en alguna ocasión, hace ya algunos ayeres. 

Recordemos que el pueblo sabio ya no es tonto, como decía el expresidente López Obrador. 

La campaña mediática contra Noroña, se ve el camino de la entrada, no se da cuenta en el ridículo en que está cayendo Alejandro  Moreno, dirigente del PRI, ese partido que ya no llena ni una cancha de básquetbol con sus amigos y simpatizantes. 

Después de la agresión contra un fotógrafo y de su eterno papel de víctima, Alito intenta distraer la atención: qué mejor que poner a los amigos de la, cámara, celular, la pluma y el micrófono a señalar a Noroña como si fuera el nuevo millonario de la política, sin verse en un espejo. 

El problema es que al PRI ya nadie le cree, y a decir la verdad a Alito mucho menos. 

El hombre que presume de democracia interna mientras se aferra al cargo como si fuera patrimonio personal, el que tiene un historial de casas y lujos que sí están documentados en audios y en video, como me pregunto se atreve a señalar a Noroña, cuya mansión parece más un invento periodístico, una casa que nunca oculto y está en su declaración patrimonial, nada esconde como lo hacen los antiguos jeques mexicanos, quienes tienen ranchos, haciendas, mansiones, caballos y por ahí hay algunos que tienen tigres de bengala, leones y animales exóticos, eso será para otra ocasión. 

La ironía es realmente increíble: periodistas que callaron ante las residencias de Peña Nieto, el barco lancha de Felipe Calderón, que inventaron historias para justificar los excesos de Vicente Fox, Ernesto Zedillo y Salinas de Gortari, hoy están escandalizados por la supuesta casa de Noroña. 

A esos niveles llega la desesperación, tan fácil es investigar, pero deciden hostigar para que olviden porque buscan el desafuero de Alito y Lilly Tellez. 

Lo cierto que lejos de debilitarlo, este ataque lo fortalece, de forma brutal y el sentimiento de millones al verlo como atacaban y golpeaban a una mujer de edad mayor de 67 años Dolores Padierna y un hombre de 65 años  Fernández Noroña, que harías que 5 personas golpear a tu madre y padre o abuelos de esa edad. 

Porque mientras los medios montan su circo y Alito juega a hacerse la víctima, la gente sabe perfectamente quién es quién. 

Y ahí está la diferencia: Noroña, con su estilo incómodo y frontal, puede que no sea santo de devoción de todos, pero no es el político atrapado en audios de corrupción, ni el dirigente que se aferra a un partido en ruinas. Ese papel ya tiene dueño, y se llama Alejandro Moreno.

Al final, el escándalo de la mansión como la nombran la de Tepoztlán, pasará como una de tantas campañas de lodo y vendrá al olvido. 

Pero saben que nunca, van a olvidar, el ataque destructor contra 2 personas de la tercera edad y un joven fotógrafo que su único delito fue intentar evitar una confrontación. 

Me queda claro que en el PRI y en ciertos medios ya no saben si atacar con argumentos o con caricaturas. 

Lo malo para ellos es que la caricatura siempre termina pareciéndose más a Alito que a Noroña.

Tu que opinas.

#Prediccionpolítica #noticias #elcambiodemexico #lacolumna

admin

Pemex esta en una debacle en Ciudad Del Carmen que podría tener un alto costo para el sector político y empresarial.

Previous article

Se logró el Plan C y entra en funciónes la nueva Corte del poder judicial

Next article

You may also like

Comments

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

More in Nacional